Qué hay en mi mesa

Últimamente paso más tiempo en mi mesa haciendo un poco de todo, desde preparar las declaraciones de impuestos de la familia hasta trabajar en este blog. Por eso, mi espacio de trabajo cambia constantemente. Mantener el desorden a raya es difícil, por lo que prefiero tener a mano solo algunos artículos útiles que pueda usar para varias cosas, en vez de acumular un montón de cosas que podría no necesitar nunca.

Mi agenda diaria

Como agenda uso un simple cuaderno de anillas, de los que puedes comprar en cualquier papelería. Papel blanco. Nada de líneas que coarten mi improvisación a la hora de escribir o garabatear. Soy un recopilador de notas obsesivo y lleno páginas de arriba a abajo con tareas pendientes, bocetos e ideas para las entradas del blog. Normalmente gasto una agenda por mes.

Consejos para viajar

Hay millones de consejos por ahí sobre cómo viajar en avión con niños, qué llevarte de campamento por vacaciones, qué maleta comprar, qué visitar y qué ver en cualquier lugar imaginable. Lo que quiero compartir hoy es algo diferente; algo que descubrí el verano pasado haciendo una ruta con mi familia por los Picos de Europa.

Organizarse como es debido

¿Quién?, ¿yo? ¿Organizada? Mi marido no opina lo mismo, pero me cuesta mucho llevar al día todos los quehaceres de la semana. Ya sabes: el colegio, la natación, la compra, ordenar la casa, pagar facturas, recordar citas, etc. Por suerte, en nuestra casa colaboramos todos. No hay una persona que lo haga todo. Pero sí que tenemos un pequeño secreto que hace nuestro día a día más llevadero.